lunes, 5 de mayo de 2008

Brainstorming

"Muéstrame para que pueda verlo
tu talonario de segundas oportunidades",
"Sage",J. Ignacio Sánchez "Pepe",
La noche que no acaba


Joder, ¡vaya día de mierda! Todo el puto día lloviendo. Voy a ese bar a ver si me caliento con un cafelito con leche.

Está muy iluminado. Nunca me había fijado en él, es raro porque vivo al lado, pero bueno ¡hay tantas cosas en la vida que no existen hasta que existen! Una camarera. Extranjera, quizás ecuatoriana. Está secando vasos mientras ve una mierda de telenovela en la pantalla. Esas televisiones han pasado de poner sólo fútbol y motos a esto... En fin, interculturalidad...

¿Qué le pongo? Un café con leche.

En ese momento, suena la puerta y entra Andrés acompañado de un tipo muy pálido, con un ropaje muy oscuro. Los dos están completamente secos y no llevan ni paraguas ni nada. Como siempre, pasando de los fenómenos atmosféricos...

Hola Dani. ¿Qué pasa Andrés? ¿Quién es tu colega?Nada, bien. Se llama La Muerte.
Joder, yo tengo amigos que son la polla, pero la muerte... No sé. Pero bueno, viniendo de ti...
Hola ¿qué tal? Soy Dani. Ya, ya, ya lo sé.
¡Claro, cómo no! Oye para ser la muerte, eres muy masculino. ¿No te habrás equivocado de artículo?
Pues mira, son las ventajas de ser un ente, hasta ayer iba de mujer, pero me tenía que bajar la regla y paso.
Ah. Ok, en fin, pedid café que está "de muerte"
Muy graciosito tu amigo. Dani, pasa de esto, que estoy harto/a.
Vaya, ya veo. Además, tienes que hablar con los dos géneros.
Ya, es la putada de hablar en español y su simpleza de géneros... Y me dirás como sonaría con la modernura esa de poner una @ al final.
Sí, tienes razón. Yo como te veo de tío, te hablaré en masculino.

En ese momento, la/el muerte, Muer a partir de ahora, se levanta y se excusa con gesto de aburrido. Andrés hace un gesto con la cabeza mientras afina, y yo, yo, pues nada, le miro de reojo las tetas a la camarera. Nada, decepción, mucho escote pero poca chicha. Se da la vuelta y caigo, como siempre, en la maldita trampa del tanga que se transparenta a través de unas mayas maléficamente diseñadas a tal efecto. ¡Cuantos culos horrosos no habré contemplado por culpa de tan diabólico artefacto!

Finalmente se va Muer, y yo me quedo con Andrés y dos botellines de Cruzcampo, lo mejor para dedos entumecidos, reza una película por ahí

Andrés, por lo que más quieras, no toques otra vez el puto Killing me softly.
Tranqui, me he pasado a la bossanova, me relaja...
Bueno, espero que no hagas una versión de la puta...

De repente, suena la campanilla de la puerta (sí, sí, ya sé que no estaba antes, pero me molan). Allí está Muer, que con gesto cansado pide una Cruzcampo.

¿Qué tal fue?-Pregunta Andrés.
Pfff, bien, lo de siempre...

Instintivamente, miramos a la televisión. ¡ULTIMA HORA! Atentado en Irak, 100 muertos por la explosión de un coche bomba en un mercado de Bagdad, era la hora punta, el mercado...

¡Joder tronco! Te has pasao- Grita Andrés.
Espera, espera- digo yo- ¿pero eres La muerte de verdad? La parca oscura de afilada guadaña que siega vidas...
Andrés- dice sin mirarme- este es tu colega que me dijiste que escribía, ¿no?
Sí, ¿por? Por nada, por nada. A ver, chaval, deja que me tome mi botellín en paz que vengo de currar.
¡Qué fuerte! Oye, pues para ser un ser tan temible, no impones nada.
Pues ya ves...- Dice con gesto cansado- Ahora vendrán las preguntitas: ¿hay vida después de la muerte? ¿Existe dios? ¿Cuánto me queda...
¡Tres botellines más! No que va. Todo eso no me interesa lo más mínimo, sólo flipaba. Tanto leerte y verte en las pelis, te imaginaba de otra manera.
Sí, suele pasar.
Bueno, ya ha dejado de llover, me voy que mi mujer estará al llegar.

Veo que Muer pone su primera expresión en su rostro. Sorpresa.

¿Pero no me vas a preguntar nada?
Mmm, de loterías, bonolotos y tal ¿qué tal andas?
¿Qué? Pues ni idea, yo no soy Azar.
Pues nada, majete, me piro que tengo prisa.

Me despido de Andrés, previo pago de los botellines de los tres y mi café, porque estos mucha figura eterna, ente, idealización de un pensamiento humano y demás, pero nunca llevan un puto duro, y salgo a la calle con esa estúpida sensación de urbanita de que la lluvia habrá limpiado la contaminación, y subo la cuesta hacia mi casa buscando el abrazo de Ella.


Poble Sec, entre el 25 del 10 del '07 y hoy.