jueves, 17 de julio de 2008

El día que decidí tapiarme una oreja

Todo el mundo me pregunta, ¿por qué coño llevas una oreja tapiada? Pues bien, hoy he decidido explicarlo. Porque me da la gana, razón primordial, porque estoy hasta los huevos de oír medias verdades, (siempre he preferido las medias mentiras), porque todos los días me acosan las noticias, mentiras, las vecinas, el vecino, los perros, las obras... Y ¿por qué no me he tapiado las dos? Primero por solidaridad, hay tanta gente que daría lo que fuera por oír, que no lo podía hacer; después, porque no podría oír música, que es de lo poco sincero que queda en el mundo, ¿cómo coño lo haría Beethoven?

Estos días le estoy dando vueltas a tapiarme un ojo, o quizás me lo alicate para ser más moderno, con baldosas de colores, con baldosas de colores...