miércoles, 16 de julio de 2008

El Guardián del Tiempo Perdido

" And if i'm wasting my time
then nothing could be better
than hanging on the line
and waiting for an honest word forever"
The White Stripes, Wasting my time

Joder, vaya calor que hace en Barna en julio. Tengo que hacer unas compras para el niño, pero me lo estoy pensando. ¡Y encima estos malditos semáforos que no se ponen nunca en verde cuando estás al solanero! De repente, alguien se acerca por detrás y se pone al lado... Va vestido con un traje de manga larga amarillo limón, una chistera y zapatos negros, guantes blancos y un bastón en las manos... Casi parece una caricatura más que un ser humano. Una gran perilla perfectamente recortada y un monóculo en su ojo izquierdo. Es cómo si a un español le hubieran dicho que dibujara de manera satírica a un inglés, al lado de él uno piensa dos cosas, o bien: "Es un cobrador de morosos" o "De un momento a otro va a sacar una caja de cereales y se va a meter en ella".
No puedo resistir la tentación de hablar con este gran personaje, que para mi asombro no suda, ni hace ningún gesto de sofoco, a pesar de estar a 35ºC y con una humedad de muerte. ¡Hola! Hola Sr. García. ¡Joder! Sabe mi apellido... Bueno, la verdad es que no es nada exótico, pero aún así... ¿Cómo sabe usted mi apellido? Fácil, es mi trabajo, conozco el apellido de todo el mundo para poder hacer bien la catalogación. Mi asombro va en aumento, así que le propongo tomar una cocacola fresquita y hablar con más tranquilidad. Acepta encantado, aunque se pedirá, cómo no, un té. Entramos en el primer garito que nos cruzamos, El Central, nos sentamos en una mesita cutre, con sillas de anea blanca, y hablamos.
¿Me puede explicar lo que me ha dicho antes? Claro sr. García, soy El Guardián del Tiempo Perdido, y me dedico a guardar el tiempo que la gente va perdiendo, es una tarea ardua para la que es condición indispensable conocer bien el nombre de mis clientes para no equivocarme y ocasionar un disgusto...










Exactamente igual, me quedé yo, en blanco. ¿Entonces me quiere decir usted que no es humano? Exactamente, soy una figura intemporal, como la Muerte, Morpheo, la Vida... Le miro a los ojos, no sé si se está quedando conmigo o si de verdad, cree lo que estaba diciendo. Y no parece mentir. ¿Y para qué vale lo que usted hace? Hombre, es muy importante sr. García, el tiempo es un espiral, y cuando se malgasta se van rompiendo las líneas, las cuerdas, así yo lo que hago es recomponerlas, y guardar ese tiempo para un futuro, reciclarlo y crear más cuerdas para otras personas. Joder, no sé que decirle a este tipo. Perdone, pero es que es un poco difícil creer lo que dice, ha estado bien lo de saber mi apellido, pero... Sí, lo comprendo, es algo arduo reconocer a una figura casi divina como la mía, pero hay algo importante que se le escapa, lo que crea usted o no, no me interesa en lo absoluto. Dicho esto, se calzó de nuevo la chistera, se despidió y me dejó en el bar, con una cocacola, la cuenta por pagar y una sensación... ¿Cómo describirla? Pues, no sé, es cómo un alivio y a la vez una desazón. Por un lado, es reconfortante pensar que el tiempo que pierdes alguien lo guarda, lo mima, y lo recicla; por otro lado, ¿tanto tiempo perdemos que el Cosmos, el Universo, dioses o quién mierda sea, ha creado una figura equivalente a la Muerte o a la Vida, para administrarlo?